El IREC abre una planta innovadora para producir tecnología de hidrógeno usando impresión 3D
El Institut de Recerca en Energia de Catalunya (IREC) ha inaugurado en Barcelona una instalación sin precedentes a nivel global, enfocada en la producción de tecnología de hidrógeno a través de la impresión 3D de cerámicas funcionales. Es una planta piloto de tipo preindustrial que marca un hito importante en el avance de soluciones avanzadas en el sector de la energía renovable, especialmente en relación al hidrógeno verde.
Esta nueva instalación, llamada Merce Lab (Manufacturing Energy Ceramic Devices), hará posible la fabricación de celdas de óxido sólido (SOC), consideradas como una de las opciones más efectivas tanto para generar hidrógeno como para su uso posterior. Es la primera ocasión en el mundo en la que se producen dichos dispositivos empleando técnicas de impresión 3D sobre cerámicas funcionales, lo que representa una innovación tecnológica sin precedentes.
El proceso de producción cubre todas las etapas de fabricación: desde la creación de materiales cerámicos avanzados, pasando por la impresión 3D de los elementos, el ensamblado de las celdas y, finalmente, su validación y pruebas. Esta estructura del proceso permite la creación de dispositivos más compactos, ligeros y con alta densidad energética, a la vez que facilita su futura integración en la industria.
La planta tiene un enfoque claro hacia el desarrollo preindustrial, lo cual permitirá a empresas tanto locales como internacionales probar nuevas soluciones tecnológicas y acelerar su introducción en el mercado. En este contexto, la iniciativa genera nuevas posibilidades de negocio relacionadas con el hidrógeno renovable y refuerza la posición de Cataluña como un centro de innovación energética.
El proyecto ha sido posible gracias a la colaboración con la empresa H2B2 y forma parte del proyecto europeo Tecnopropia (IPCEI), además de contar con financiación de varios programas internacionales. La inversión inicial para esta línea piloto se estima en alrededor de 2 millones de euros.
En la actualidad, la instalación tiene una capacidad de producción aproximada de 2 MW al año, con un coste estimado de 800 euros por kilovatio. Estas cifras permitirían disminuir el precio del hidrógeno renovable por debajo de los 4 euros por kilo, un valor crucial para su competitividad frente a combustibles fósiles.
Un aspecto notable del proyecto es su compromiso con la sostenibilidad en los materiales, ya que las celdas se producen sin utilizar metales críticos como el cobalto, el níquel o elementos de tierras raras. Esta característica es especialmente relevante dado el aumento significativo en la demanda global de electrolizadores y pilas de combustible que se anticipa para los próximos años.
Con esta nueva planta, el IREC reafirma su posición como líder internacional en tecnologías de hidrógeno, con un potencial de aplicación directa en áreas como el transporte por tierra, mar y aire, el almacenamiento de energía o diversos procesos industriales. La puesta en funcionamiento de esta instalación significa, por tanto, un nuevo paso hacia una transición hacia un modelo energético más limpio, eficiente y sostenible.
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